“Desde hace más de treinta años, el mensaje futbolístico que se instaló fue que lo único que importaba era ganar”
En una entrevista concedida exclusivamente para nuestro blog, el ex arquero y actual periodista radial y televisivo habló de todo: la degradación del fútbol argentino, el caso River Plate y el corrompido rol del periodismo deportivo en la actualidad.
Por Francisco Guida, Víctor Mansilla y Darío Mizrahi.
Los entrenadores en la Argentina se han convencido de que el futbol es roce, choque, lucha, contagio, actitud; algo mal llamado “huevos”, y han dejado de obligar, de exponer, de arriesgar, de fundamentar por qué este juego se convirtió en el más hermoso a nivel global y por qué provoca lo que provoca. En Argentina hace mucho tiempo que eso está perdido y un fiel reflejo de esto es su selección. Hace más de treinta años, el mensaje que se instaló fue que no importaba cómo, que lo único que importaba era ganar. Yo me pregunto hoy por qué se preguntan si se juega mal, por qué se aburren, si fueron aquellos quienes pusieron ese mensaje; los que lo continuaron, los que siguieron, los que lo avalaron. Hoy, se tienen que hacer cargo de ver este futbol asqueroso que hay…
Lo que decís es que desde el periodismo se contribuye…
Absolutamente, el periodismo es socio absoluto del negocio. Tal es así, que interviene directamente desde el mensaje en el convencimiento. ¿Por qué crees que Futbol de Primera logró lo que logró? ¿Por qué crees que una radio como La Red hoy es otra cosa, cuando los primeros 5 o 7 años era futbol desde seis de la mañana hasta las tres de la mañana? La desculturización a la que fuimos sometidos en la Argentina fue impresionante. Hubo un plan de destrucción total que tiene que ver con el negocio. El negocio te dio dos campeonatos, como no alcanzaron, no solo ya te daban la Copa Libertadores; como no alcanzaba te dieron la Sudamericana; como no alcanzaba te dieron la Recopa; como no alcanzaba inventaron una Suruga Bank y así… Entonces es sangre, sangre y sangre. Decime cuántos fueron los periodistas que se animaron desde adentro a hacerse preguntas, a plantearse cosas, a responder esto que yo estoy cuestionando. Entonces en estos lugares, definitivamente, tenés hasta grandes contradicciones, porque periodistas como Victor Hugo, que no estuvieron nunca dentro de ese esquema, avalaron a tramposos como Bilardo. Entonces ahí es dónde se plantea definitivamente que el periodismo tiene una influencia clave, total. Hoy preguntale a un hincha qué prefiere, tener un club o que su equipo salga campeón, y te va a decir "no me importa el club, quiero a mi equipo campeón".
¿Se podría establecer una relación entre el deterioro del futbol que fue sufriendo en los últimos años y las transformaciones sociales, económicas, culturales que fue sufriendo la Argentina en las últimas décadas?
Yo creo que en parte se puede emparentar, sin duda. El fútbol argentino en el 92 selló su contrato con Torneos… en el 90 ya había dado un amago, en el 90 el menemismo arrasó con todo aquello que en la Argentina estaba instalado y todavía se podía llegar a defender. Ahora, lo arrasó sostenido desde algún lugar, porque no es que bajaron de un planeta, nos amenazaron a todos, nos obligaron y nos sometieron a esto. Y así fue cada cosa, paulatina, tranquila… hasta que llegó el momento de la desesperación. Si vos esto lo trasladás con el futbol, te vas a dar cuenta que por ejemplo River, con toda la locura, con todo el afano, intentó sostener lo que en River también era una característica: que era ese club que no solo era futbol. River hoy sigue teniendo las setenta actividades; tiene una pileta en la cual se entrenan los competidores olímpicos argentinos, un estacionamiento para más de cinco mil autos y más de cincuenta mil socios. Entonces cuando vos te planteás esto, decís hoy River no tiene el futbol en la A, pero sigue siendo River. Independiente está en la A, pero no es más Independiente. En el cuarto piso de Independiente estaba la biblioteca más importante de la provincia de Buenos Aires; hoy en el cuarto piso hay una parrilla que usa la barra brava. A mí me parece que por eso vemos lo que vemos y por eso tenemos los periodistas que tenemos, y por eso tenemos los voceros que tenemos. No puede ser que ante la alternativa de un cambio en la AFA, el primero que pida a gritos el cambio es un tipo como Vila, que si lo dejás monopoliza los medios del país; y no puede ser que los voceros de ese personaje sean los que fueron, ¿quién va a ir a una revolución detrás de esos? Y cuando el negocio se come todo no va por un hecho deportivo, no va por el placer de la gente, no va porque el espectáculo crezca, no va porque la familia vaya a la cancha, va por otro negocio. A tal punto que se dice que, "Futbol para Todos", hoy ya es socio de Torneos (y Competencias) y va a terminar el año que viene correspondiendo en ser el que maneje todo el Futbol para Todos. Se vuelve al negocio.
Y con respecto a esto que decías de River por ejemplo, sobre todo viendo la recaudación que tiene con los partidos solamente, llama la atención que no puedan mantener los jugadores, que tengan deudas como las que tienen Boca, River, Independiente...
Hay un desfasaje muy grande entre la entrada y la salida; eso no está controlado. Si vos tenés seis jugadores que ganan 800mil dólares al año no hay presupuesto que te alcance. Ahora si vos no pagás 800mil dólares al año y no tenés esos seis jugadores, es muy factible que te vayas al descenso y eso, en la Argentina, es suicidio colectivo. Vos me podrás decir “River se fue al descenso y no fue suicidio colectivo”, pero River va mucho más allá de eso. Fijate lo que le costó a Racing volver; San Lorenzo volvió al otro año, pero mirá lo que le costó: perdió hasta la cancha. Entonces hay que tener mucho cuidado con eso, porque los presupuestos que se manejan en la Argentina podrían llegar a ser cercanos a los que se manejan hoy, lo que pasa es que no puede estar el despilfarro; cuando digo despilfarro encomillá afano. Entonces como no hay controles la realidad es que vos ves un fútbol cada vez más pobre, periodistas socios del negocio cada vez más ricos, y empresarios que hoy junto a sindicalistas y políticos se van a terminar quedando con los clubes.
Para concluir te quería preguntar si pensás que desde el periodismo se puede contribuir a una mejor calidad del fútbol.
Sí, se puede. Siempre se puede hacer algo. Si la premisa básica del periodismo es informar, y muy lejanamente entretener, el periodismo que está en el deporte y en este caso desde el deporte en el fútbol, el entretenimiento lo tiene que dejar de lado, porque el entretenimiento es el partido.
La relación que tienen los barras con los dirigentes, y a su vez los dirigentes con la política ¿vos pensás que hay alguna manera de sacar a los barras de los clubes?
Acabás de poner la palabra “política”, para sacar a los barras tiene que haber una decisión política. Si las políticas están socias de los barras, difícilmente haya una decisión política; caminan juntos…